sábado, 2 de febrero de 2013

Capítulo 7 - ESOS OJOS -




*NARRA PATRI*
María era genial, se quedó a dormir conmigo en la habitación para que no lo pasase mal, recordar todo aquello había hecho que la herida que tenía el pecho empezase a quemarme. Solo recordar aquellos ojos ya me hacían daño.
Conseguí volver a quedarme dormida pero tuve la misma horrible pesadilla. Salía de aquella casa llorando y él me agarraba del brazo y sus ojos se quedaban a unos centímetros e los míos pero… esta vez no eran sus ojos, sus ojos eran marrones caramelo y estos eran de una azul grisáceo precioso, no eran esos ojos que me habían hecho tanto sufrir. Estos eran diferentes, transmitían tranquilidad igual que su dueño. Esos ojos eran de…
-          Buenos días Patri, ya he hecho el desayuno, corre que se enfría – era María me zarandeaba del hombro para despertarme.
-          ¿no es un poco pronto?
-          Si tú consideras un poco pronto las 10 y media de la mañana, si es un poco pronto.
-          Voy espera un momento – dije estirándome sobre las sábanas.
Bajé a desayunar ya allí estaba María todavía con el pijama comiéndose una tostada.
-          Buenos días – la saludé
-          Toma te he hecho café – me entregó una taza humeante – tómatela, la vas a necesitar.
-          ¿por qué?
-          Pues porque tenemos que hacer muchas cosas hoy, ya he hecho el horario y todo.
-          ¿a si? ¿y que se supone que vamos a hacer?
-          Primero nos vamos a vestir y nos vamos a ir de compras, vamos a comer en un Burguer King en el centro comercial, vamos a dar una vuelta, vamos a volver, nos vamos a duchar y nos vamos a arreglar y nos vamos a ir que hemos quedado esta noche – dijo de carrerilla como si temiese que la fuese a cortar a mitad de la explicación. Terminó con una sonrisa triunfante y me miró esperando una explicación.
-          Frena, frena, frena ¿Cómo que hemos quedado? ¿con quién?
-          Con la ropa que nos compremos, un par de copas, música y mucha gente. En resumidas cuentas que esta noche nos vamos de fiesta y no voy a dejar que te quejes ni te niegues así que acaba de desayunar que nos tenemos que vestir e ir.
-          Vale – fue mi única respuesta después subimos y nos cambiamos de ropa. Nos  pusimos  esto:


Y nos marchamos a comprar la ropa que nos pondríamos esa noche en la fiesta. Al final yo me compré un vestido muy bonito y María un conjunto que la favorecía mucho. Llegamos a casa y nos empezamos a arreglar. Yo me hice algún tirabuzón en el pelo y me peine el flequillo de lado y María se recogió el pelo y se hizo una trenza que separaba el recogido, de su flequillo, también de lado. Nos vestimos y nos maquillamos pero tampoco mucho rímel y raya y algo de pintalabios y acabamos así:

Llegamos a la discoteca, dejamos los bolsos en el ropero y nos fuimos a bailar, la verdad es que me sentía observada pero me daba igual. Una de las veces que María y yo estábamos bailando, sentí esa mirada clavada en mí y me giré bruscamente para ver quién me observaba tanto. Cuando me di la vuelta no me lo podía creer. Reconocí esos ojos al instante, eran los mismos ojos que llevaban dando vueltas por mi cabeza todo el día, los ojos de mi sueño, los ojos de Louis.






viernes, 1 de febrero de 2013

Capitulo 6 -EL SECRETO DE PATRI-



*NARRA MERY*
Acababa de instalarme en mi nuevo apartamento y la verdad es que estaba muy bien allí. Mi compañera era una chica muy maja y divertida, estaba un poco loca como yo a sí que supongo que nos llevaríamos bien. Era muy guapa tenía una media melenita castaña que le llegaba un poquito más arriba de los hombros y unos ojos castaños muy bonitos que con el solo se le aclaraban. No era demasiado alta pero era delgadita, con un cuerpo muy bonito.
Aun que siempre estaba sonriendo se le notaba triste, no sé porque aun sin conocerla lo sabía. Supongo que ese sería mi sexto sentido. Aun así no le había preguntado nada ya habría tiempo de que me lo contara.
La dos nos metimos en la cama y nos dormimos al instante pero a media noche me desperté sobresaltada por unos gritos y un llanto que venían de la habitación de Patri y me levante para comprobar que no la pasaba nada.
Cuando entre en el dormitorio estaba sentad en la cama llorando desconsoladamente, me acerqué y con toda la confianza del mundo la abracé. Yo siempre había sido así, una chica de impulsos.
-          Hey, ¿Qué pasa? ¿estás bien? – no contesto al instante pero negó con la cabeza – cálmate un poco y si quieres hablamos haber si te puedo ayudar.- asintió con la cabeza y me dirigí al baño a por papel para secarle las lágrimas.
Conseguí que se calmara y me senté con ella en la cama.
-          ¿te encuentras mejor?
-          Si, gracias Mery, no tenías que haberte molestado, apenas me conoces.
-          Da igual que te conozca poco te hubiese ayudado igual si no te conociese de nada.
-          Muchas gracias
-          ¿quieres hablar de lo que te pasa? si lo sueltas y te desahogas te sentirás mejor.- asintió con la cabeza y comenzó a hablar.
-          Antes te conté que había huido de España para olvidarme de algo, bueno pues ese algo tiene nombre. Se llama Jorge y era un compañero del colegio de toda la vida hasta que un día me besó y me di cuenta de que no le quería solo como a un amigo. – paró para coger aire y respiro profundamente como si le costase mucho contar aquello pero siguió – después de aquel beso me dijo que él nunca me había querido como a una amiga, que sentía algo por mi y que no se lo podía callar mas. Empezamos a salir y todo era precioso, venía a recogerme a casa para ir juntos al instituto, me decía que me quería todos los días y me besaba con mucho cariño. Yo era feliz y me sentía genial, le quería, le quería mucho y no me había dado cuenta de lo ciega que estaba.
Mis amigos me advertían que tuviese cuidado con él, que no era bueno para mí y que me iba a hacer daño pero estaba enamorada y no quise creerles. El problema es que ellos tenían razón.
El día de su cumpleaños tenía pensado hacerle un regalo muy especial, quería que mi primera vez fuese con él y que mejor día que el de su cumpleaños. Quería darle una sorpresa así que no le dije nada y me presenté en su casa sin avisar, sabía que estaría solo y tendríamos la casa para los dos. Como sabía donde escondía la llave para las emergencias entré en la casa sin hacer ruido y subí a su habitación. Iba a llamar a la puerta pero estaba cerrada y escuché su voz hablando con una chica. La chica le decía que no estaba segura de hacer lo que iban a hacer que yo era su amiga y que no podía hacerme esto pero él le contestó que por mí no sentía nada que yo para el solo había  sido un entretenimiento para pasárselo bien un rato pero que era una estrecha que solo la había querido a ella.- cuando empezó a contar esta parte sus ojos se llenaron de lágrimas y se le quebró la voz – abrí la puerta y estaban los dos tumbados encima de una cama besando y con poca ropa, ella era una de mis amigas del instituto, se llamaba maría como tu pero era una año más mayor que nosotras y una año más pequeña que Jorge que a mí me sacaba dos años. Me miraros y empecé a llorar y bajé las escaleras llorando para irme corriendo a casa pero por el camino una mano me agarró y me giró. Me quedé mirando sus preciosos ojos miel que una vez me enamoraron y ahora me estaban haciendo tanto daño. Me dijo que me quedara que había sido un estúpido y que lo sentía pero me había hecho demasiado daño. Me solté como pude de su brazo y volví corriendo a casa.- acabó el relato llorando como cuando había entrado a la habitación y la volví a abrazar.
-          Después de eso ¿no volviste a saber nada de él? – negó con la cabeza, llorando más fuerte.
-          Pasé dos semanas escondida en casa sin querer salir y decidí marcharme, huir y venir a Londres para olvidarme de él pero no puedo, sigue dentro de mi cabeza. Todas las noches sueño con él y no puedo aguantarlo. Entiendo que quieras marcharte de la casa no te preocupes te devolveré el dinero.
-          ¿marcharme? ¿Qué dices? Ahora me quedo más que nunca necesitas alguien en quien apoyarte y que te ayude a olvidarle y esa soy yo.
-          Muchísimas gracias María, eres lo mejor que podía haber alquilado esta habitación- dijo esbozando una pequeña sonrisa.
-          Espera tengo una idea – fui corriendo a mi habitación y cogí el colchón. Lo llevé arrastrando hasta la suya y lo dejé en el suelo- así no tienes que dormir sola, yo te protegeré de tus pesadillas- dije haciéndola sonreír.
Le di un beso en la mejilla y nos acostamos después de hablar otro rato hasta que se la pasó el disgusto. Entendía perfectamente que tuviese esa cara tan triste después de lo que había pasado.
Esa noche me prometí a mi misma hacerla sonreír todo lo que pudiese y ayudarla a olvidarle y eso empezaba por irnos de fiesta. 
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Ola chicas y chicos a partir de ahora todos los dias y en todos los capis al final voy a poner un comentario y que mejor día que hoy el cumple de nuestro queridisimo ricitos que dentro de dos capi emezara a salir!!!
tambn keria darle las gracias a ire, adri, mery, natali y sarai por apollarme y comentar. todos tendreís un papel en mi novel si no lo teneís ya 
 bueno nada mas de momento que disfruteis mucho y comenteis y voteis en el cuestionario.
KISSES.